6 de diciembre de 2009

Ven. Bájate de tu mundo y súbete al mío. Esta noche está prohibido pensar. Vamos a perdernos, pero no sueltes mi mano. He preparado cena, para dos. Déjame que descubra cada uno de tus recovecos. Bésame como si fuera nuestro último día en la tierra. Dejaremos que nuestros cuerpos se muevan al compás de la música. Acabaremos con sobredosis de amor. Haremos eterno ese momento. Hablaremos de un: PARA SIEMPRE.




H